
Las manecillas del reloj
incesantemente marcan
el momento del adiós.
El fin de una historia de amor,
que nunca fue.
La culminación de
un amor natimuerto.
Tiempo de retomar
los retazos de mi vida.
Momento de resurgir,
cual Ave Fénix,
de entre los vestigios
de mi corazón marchito.
¡Volver a empezar!
Nuevos bríos, ansias, ilusiones...
¡Tener fe!
Sin miedo, sin reparos, sin limite...
¡Confiar!
Sin remordimientos, dudas, peros, ni porques...
¡Amar!
Entregando todo sin medida
aun cuando el implacable paso del tiempo
vuelva a marcar, nuevamente,
sin reparos ni tardanzas
El momento del desamor, del dolor
Y la hora del adiós...
incesantemente marcan
el momento del adiós.
El fin de una historia de amor,
que nunca fue.
La culminación de
un amor natimuerto.
Tiempo de retomar
los retazos de mi vida.
Momento de resurgir,
cual Ave Fénix,
de entre los vestigios
de mi corazón marchito.
¡Volver a empezar!
Nuevos bríos, ansias, ilusiones...
¡Tener fe!
Sin miedo, sin reparos, sin limite...
¡Confiar!
Sin remordimientos, dudas, peros, ni porques...
¡Amar!
Entregando todo sin medida
aun cuando el implacable paso del tiempo
vuelva a marcar, nuevamente,
sin reparos ni tardanzas
El momento del desamor, del dolor
Y la hora del adiós...
Ana S. Goyco Fayetteville, North Carolina 21/abril/2002 Steel♥Girl Copyright © 2002

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