
Tu aliento en mi nuca,
mil besos de fuego,
manos febriles
que recorren mi cuerpo,
tatuando la pasión,
en mi piel desnuda.
Eco de gemidos,
Eco de gemidos,
jadeos, suspiros de amor...
¡Nunca me amaste!
¡Nunca me amaste!
¡Ay!
Pero como me amaste
al hacernos el amor.
Entregamos promesas,
Entregamos promesas,
sin necesidad de palabras,
nuestras miradas se funden
en tacita complicidad.
Nuestros cuerpos se funden,
victimas de una llama inextinguible,
que sobrevive imperturbable,
la cruenta distancia.
¡Nunca me amaste!
¡Nunca me amaste!
¡Ay!
Pero como me amaste
al hacernos el amor.
Ana S. Goyco Hollywood, Florida 30/octubre/2004 Steel♥Girl Copyright © 2004

No comments:
Post a Comment