
Ese que te abraza y te aprisiona contra su pecho,
el que te calma y te arrulla con una canción de cuna.
La tibieza y el olor de unos sus cabellos de trigo,
el verde prado de una mirada lánguida.
El eco de tu risa,
la compañera fiel,
tu consejera.
Cómplice de tus locuras,
la doctora,
tu abogada.
La que en silencio llora entre sonrisas,
la que siempre te espera,
la que todo perdona,
la incondicional.
Hoy mis lagrimas se deslizan incesantes,
como un torrente ambiguo,
de orgullo y una alegría agridulce.
Te vas,
vuelves
y te vas.
Con mis brazos abiertos,
te aprisiono contra mi ser
y te veo partir una vez mas,
sabiendo que pronto has de volver,
aunque seas ya, una ave de paso,
que se posara unos instantes sobre mis manos
para luego partir, una vez mas,
a enfrentar su destino.
el que te calma y te arrulla con una canción de cuna.
La tibieza y el olor de unos sus cabellos de trigo,
el verde prado de una mirada lánguida.
El eco de tu risa,
la compañera fiel,
tu consejera.
Cómplice de tus locuras,
la doctora,
tu abogada.
La que en silencio llora entre sonrisas,
la que siempre te espera,
la que todo perdona,
la incondicional.
Hoy mis lagrimas se deslizan incesantes,
como un torrente ambiguo,
de orgullo y una alegría agridulce.
Te vas,
vuelves
y te vas.
Con mis brazos abiertos,
te aprisiono contra mi ser
y te veo partir una vez mas,
sabiendo que pronto has de volver,
aunque seas ya, una ave de paso,
que se posara unos instantes sobre mis manos
para luego partir, una vez mas,
a enfrentar su destino.
Ana S. Goyco Hollywood, Florida 5/septiembre/2005 Steel♥Girl Copyright © 2005

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