
Un gélido beso
rozo mis labios
resquebrajando sin piedad
un corazón de acero.
El alma se me escapa
desplazándose sigilosamente
tras su sombra
que se desvanece
en una oscura noche de primavera.
El dolor de la incertidumbre
taladra incesante mis sentidos
mientras la luz del alba me sorprende
cegando momentáneamente mis ojos verdes.
A la expectativa quedo
esperando el momento en que regreses
para así, sin musitar palabra,
extender mis brazos
acogiéndote en mi pecho febril
y entregarte sin condición
mi amor y el fuero interno
que me consume.
Entonces, lentamente,
calentare la llama
para que, unidos,
nuestros cuerpos ardan
en el fuego eterno
de nuestro amor.
rozo mis labios
resquebrajando sin piedad
un corazón de acero.
El alma se me escapa
desplazándose sigilosamente
tras su sombra
que se desvanece
en una oscura noche de primavera.
El dolor de la incertidumbre
taladra incesante mis sentidos
mientras la luz del alba me sorprende
cegando momentáneamente mis ojos verdes.
A la expectativa quedo
esperando el momento en que regreses
para así, sin musitar palabra,
extender mis brazos
acogiéndote en mi pecho febril
y entregarte sin condición
mi amor y el fuero interno
que me consume.
Entonces, lentamente,
calentare la llama
para que, unidos,
nuestros cuerpos ardan
en el fuego eterno
de nuestro amor.
Ana S. Goyco Hollywood, Florida 5/abril/2005 Steel♥Girl Copyright © 2005

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