Wednesday, February 01, 2006

84. EL CIELO EL MAR TU Y YO


Te cito en una cálida tarde de verano a una apartada playa de Guánica. Yo te espero estacionada a un lado de la pequeña carretera. Es día en semana, por lo que no hay mucho tránsito. De pronto veo acercarse tu auto. Siento un vuelco en mi estómago. Un escalofrío recorre mi cuerpo y mi pelvis se contrae. Colocas tu auto paralelo al mío, me sonríes, me miras con esa mirada tuya tan pícara y cómplice. Me saludas y me dices: “mami te sigo.” Asiento con la cabeza, enciendo mi auto y retomo la carretera mientras tu me sigues.

Llegamos a mi lugar favorito de la playa y nos estacionamos. Tu desciendes primero de tu auto ataviado bien deportivo, sexy y muy varonil. Con tu encantadora sonrisa, mirada pícara y andar lento y seguro como dándome tiempo de disfrutar cada parte de la anatomía de tu cuerpo que promete un éxtasis seguro.

Yo me demoro en descender de mi auto por que me quedo embelesada observándote. Llegas hasta mi auto y me dices: “mi amor, te estoy esperando” y caminas hacia la orilla de la playa. Yo me miro en el espejo retrovisor, acomodo mi cabello, el cual llevo suelto y rizado como sé que te gusta, retoco mis labios, acomodo mis gafas que esconden la lujuria de mis ojos verdes y desciendo de mi auto. Aliso mi falda tipo “rap around” y mi blusa de manguillos que deja al descubierto el corazón que llevo tatuado en mi espalda. Camino pausada pero cadenciosamente; mi cuerpo te envía señales de que ansia el contacto de tu cuerpo. Mi pelo vuela libre en el viento. Camino hacia ti, que todo el tiempo me has contemplado sin distracción alguna.

La playa esta desierta, solo somos tu y yo en este maravilloso paraíso natural. Me tomas de la mano, acercándome a ti y me besas tiernamente para luego abrazarme a tu pecho y estrechada entre tus brazos, contemplamos el mar. Comentamos sobre la belleza del paisaje y la paz que se respira. Te sugiero un paseo a la orilla del mar y tu aceptas con agrado.

Caminamos en silencio con nuestras manos entrelazadas envueltos por el olor a yodo, el rumor de las olas del mar y el canto de las aves. Ya bastante alejados de nuestros autos, la tarde se ha nublado y comienza a llover. Nos apresuramos a buscar refugio y encontramos una pequeña caverna de arrecife y nos resguardamos en ella.

Tengo frío, tu me abrazas de manera protectora brindándome la seguridad de tu regazo y el calor de tu cuerpo. Mis sentidos quedan impregnados con tu olor delicioso. Me acerco a tu rostro, me miras y adivinas en mis ojos verdes el deseo de un beso tuyo. Me sonríes y me besas, un beso suave, tierno que se torna más apasionado y profundo. Un beso de una entrega tal que calienta nuestra sangre y el deseo de nuestros cuerpos de pertenecer el uno al otro.

Besas mi cuello, me susurras al oído cuanto me amas y me deseas mientras yo asiento cada palabra tuya y las secundo con mis besos y caricias. Me estrechas fuerte contra tu cuerpo. Mis senos erectos sienten los latidos de tu corazón. Te abrazo más fuerte, acaricio tu pelo, tu espalda, agarro tus nalgas mientras tu me acaricias toda. Mi pelvis se aprieta contra ti y siento la erección de tu miembro. Deslizo mi mano y libero tu pantalón agarrando tu miembro duro y palpitante. Tu, juegas con mi falda hasta que te cuelas y me libras de mi ropa interior. Sigo apretándome contra ti, agarrando tus nalgas y acariciando tu miembro, mientras tus manos acarician mi sexo que esta cálido y húmedo, deseoso de ti.

Afuera sigue lloviendo. Nos desnudamos lentamente, cada cual disfrutando del cuerpo y la sensualidad del otro. Ya no hay pudor ni miedo a ser descubiertos, solo el deseo de pertenecernos el uno al otro. Nos tumbábamos al suelo sobre nuestras ropas y seguimos el ritual de besos y caricias que van descubriendo nuestros cuerpos así como nuevas sensaciones de gozo y placer. Abres mis piernas y me das el sexo oral más delicioso que jamás me hayan dado, haciéndome estremecer y gemir de placer. Luego me volteas boca abajo, besas y mordisqueas mi espalda hasta llegar a mi ano el cual besas y acaricias con tu lengua que parece que me devora entera. Luego te suplico que me dejes probar de ti. Tu te tumbas boca arriba y yo me coloco entre tus piernas mirándonos frente a frente y me pierdo entre ellas. Allí descubro tu miembro el cual beso sintiendo ese olor a sexo que invita a saborearlo más detenidamente. Meto todo tu miembro en mi boca, hasta que tocas mi garganta y lo succiono, lo chupo, lo beso y jugueteo con mi lengua en movimientos circulares. Tu, dejas escapar suspiros y jadeos y con tu mano me tomas de mi cabello y guías los movimientos de mi boca hacia a dentro y hacia a fuera de tu miembro unas veces bien lento y luego más y más rápido. Te miro de reojo y nuestras miradas se cruzan y me sonríes, me tomas de los hombros y me guías sobre ti. Me besas y me susurras que ya no quieres esperar ni un minuto más para penetrarme. Me acomodo y guío tu miembro hacia mi vagina hinchada, caliente y bien húmeda, deseosa de recibirte en su interior y tu me penetras. Mi cuerpo se estremece y se nos escapa un gemido al unísono. Me penetras hasta el fondo mientras yo controlo los movimientos y la intensidad de la penetración. Me muevo, tu me sostienes por mis caderas y acaricias mis senos que agonizan por tu boca. Me inclinas hacia ti, mientras sigo moviéndome acompasadamente y succionas mis senos mordisqueando mis pezones haciéndome delirar de locura y placer. Me besas y entrelazamos nuestras juguetonas lenguas, nos besamos, nos mordisqueemos los labios y la lengua, nos miramos gozosos, nos amamos. Me echo hacia atrás y me muevo aceleradamente ya a punto de alcanzar el éxtasis. Tu me sostienes de las caderas y guías mis movimientos que son cada vez más rápidos hasta que ambos llegamos al clímax. Nos retorcemos, gemimos, suspiramos, nos contraemos, nos apretamos y luego me dejo caer abrazada a tu pecho. Ambos satisfechos y relajados mientras la lluvia cae y quedan como mudos testigos de nuestro amor y la pasión el cielo, el mar, tu y yo…

(Un reto que me hizo un amigo a mi imaginacion)


Ana S. Goyco Fayetteville, North Carolina 15/septiembre/2002 Steel♥Girl Copyright © 2002

No comments: