
No comprendo la terquedad de mi corazón.
¿Porque se resiste a no aceptar tu adiós?
Sé, que tu adiós es definitivo.
Se, que no hay vuelta a tras.
Pero mi terco corazón
se rehúsa a aceptar
tu ausencia y tu silencio.
La razón le dice:
"Que olvide...
Que nada podrá hacer
para recuperarte."
Pero mi terco corazón
no deja de pronunciar tu nombre
en cada latido,
como un infinito rezo
para que vuelvas conmigo.
La razón lo reprende...
De mil formas le explica
lo imposible de nuestro amor...
Con infinita paciencia
le explica que jamás regresaras,
que tienes otro rumbo,
otra vida, tu destino...
Futuro en el cual no hay cabida
para mi terco corazón...
Mi terco corazón insiste
que el amor es infinito
y que es posible el perdón...
La razón le replica
que tu herida es eterna
y que aun si esta sanara
tu orgullo de hombre
jamás te permitirá
otorgar tu perdón
a mi terco corazón...
Mi terco corazón
se descompone en llanto
y no halla consuelo al darse cuenta
de la sabiduría que encierran
las palabras de la razón...
Aun así...
Mi terco corazón te jura amor eterno
y esperara con fe
ya que cuando cierra sus ojos
y se mira por dentro
mi terco corazón sabe
que tal vez, algún día,
tu corazón se abrirá
al escuchar los reclamos del mío
y con majestuosa humildad
lograra tu perdón.
¿Porque se resiste a no aceptar tu adiós?
Sé, que tu adiós es definitivo.
Se, que no hay vuelta a tras.
Pero mi terco corazón
se rehúsa a aceptar
tu ausencia y tu silencio.
La razón le dice:
"Que olvide...
Que nada podrá hacer
para recuperarte."
Pero mi terco corazón
no deja de pronunciar tu nombre
en cada latido,
como un infinito rezo
para que vuelvas conmigo.
La razón lo reprende...
De mil formas le explica
lo imposible de nuestro amor...
Con infinita paciencia
le explica que jamás regresaras,
que tienes otro rumbo,
otra vida, tu destino...
Futuro en el cual no hay cabida
para mi terco corazón...
Mi terco corazón insiste
que el amor es infinito
y que es posible el perdón...
La razón le replica
que tu herida es eterna
y que aun si esta sanara
tu orgullo de hombre
jamás te permitirá
otorgar tu perdón
a mi terco corazón...
Mi terco corazón
se descompone en llanto
y no halla consuelo al darse cuenta
de la sabiduría que encierran
las palabras de la razón...
Aun así...
Mi terco corazón te jura amor eterno
y esperara con fe
ya que cuando cierra sus ojos
y se mira por dentro
mi terco corazón sabe
que tal vez, algún día,
tu corazón se abrirá
al escuchar los reclamos del mío
y con majestuosa humildad
lograra tu perdón.
Ana S. Goyco Fayetteville, North Carolina 27/enero/2002 Steel♥Girl Copyright © 2002

No comments:
Post a Comment