
Dos almas solitarias que se mezclan,
entre el rumor de un mar de corazones solitarios.
¡Llego la hora!
¡Unión de cuerpos!
¡Fusión de dos almas incomprendidas!
Besos...
Que encendieron mi pasión ya dormida.
Caricias sanadoras...
Que curaron viejas heridas.
Lagrimas...
Que dieron vida a mi rosa ya marchita.
Amor...
Que arde imperturbable
como llama infinita en mi corazón;
donde quedo para siempre,
su nombre tatuado
con espinas de acero.
Ana S. Goyco Fayetteville, North Carolina 12/diciembre/2001 Steel♥Girl Copyright © 2001

No comments:
Post a Comment